
A miles de años de distancia, más allá de las estrellas, al centro de las galaxias, donde el cosmos parece que no se mueve y de allí genera la vibración y el orden.
Había una vez:
Un astro muy grande con luz propia: Rayana.
Habitaban seres bellísimos, llenos de amor a sus semejantes, dedicados al estudio, la investigación, la poesía, el arte, comunicación interestelar.
Los seres de Rayana tenían tres ojos, dos como nosotros y uno mas en la frente, la piel y el pelo eran dorados.
Estaban adelantados en Cosmogonía, en Ciencias de Navegación Espacial, en Cibernética, Informática.
No había enfermedad, armonizaban y equilibraban las energías con cuarzos, gemas, aromas y pensamientos positivos.
Utilizaban la energía de los asteroides para impulsar con fuerza magnética sus maquinas, pintaban con colores del arco iris, componían la música de las esferas, escribían los libros del futuro y filosofaban.
El Rey de Rayana, Señor de las galaxias, tenía una bella esposa, cuatro hijos varones y una linda princesita llamada Race.

El hijo mayor llamado Ragu, era un gran guerrero. General en jefe de los ejércitos de los Ángeles, equilibraba la densa oscuridad en el universo.

El segundo hijo, Shalim, delgado, alto, solitario, abstraído, observaba y volvía a observar el recorrido y velocidad de los soles, estrellas y planetas. Más de una vez se preguntó:

Shalim: ¿Hacia donde va la nave del universo con las galaxias dentro?
Recorremos miles de kilómetros y no sabemos a donde vamos.
Sabemos que nos movemos en elíptica alrededor de nuestros soles. Subimos en espiral y al final en un movimiento conjunto dentro de una enorme bóveda celeste, nos balanceamos. Hay quien asegura que tenemos otro universo paralelo
no se ve, pero algunas veces puede sentirse.
Shalim conocía la ciencia de las estrellas y pasaba horas dibujando mapas, rayas, círculos, triángulos y símbolos extraños.
El tercero de los hijos del Señor de las galaxias se llamaba Roxone. Le apasionaban las plantas, semillas, flores, árboles, propiedades curativas, venenos de animales, elixires de gemas, compartía sus conocimientos con seres en proceso evolutivo de otros planetas, donde todavía existía el desequilibrio, la enfermedad y la vejez.
El cuarto hermano era Arquitecto. Dibujaba planos de edificios piramidales.
Conocía los secretos de desplazar enormes piedras por medio de energía mental y de sonido. Su nombre era Zhama.

La hermana menor era hermosa. Race estaba interesada en el trabajo de su padre el Rey de Rayana y apoyaba la labor de sus hermanos.

La Reina Sabatina les contaba los cuentos del universo.
Vamos a trasladarnos con la imaginación. Hasta un día en que, en la cámara de la Reina, El Señor de las galaxias y la reina conversaban:
Reina: Amado rey y esposo. Los hijos son parte querida de nosotros mismos. Cada hijo, como todo ser, lleva dentro su propio guía y camino.
Rey: Cierta estas, amada, nuestra responsabilidad es darles libertad en el pensar, en el creer, en el crear y en el proyectarse.
El Rey de Rayana tenía un observatorio gigantesco con aparatos sofisticados, una enorme pantalla captaba lo que ocurría en la bóveda celeste.
Una mañana el Rey de Rayana observaba los movimientos de un pequeño planeta azul, en la vía Láctea. Lanzó una exclamación de asombro.
Rey: ¡Estoy captando señal de emergencia intergaláctica en la Tierra!
La princesita Race obsequiaba a su padre un líquido restaurador de energías.
Race: ¿Qué sucede, padre y rey mío?
Rey: Nena mía, pequeña de mi corazón. Recibo en este momento la señal de emergencia de este planeta.
Capto un desesperado SOS. De los seres de Atlantis. Hay que apoyar. Llamaré de inmediato a tus hermanos.
El Rey de Rayana hizo sonar un gong. La vibración recorrió el universo. Los Príncipes Galácticos, acudieron.
El comandante Ragu abordo la nave de energía solar nueve. Se presento a la velocidad del pensamiento.
Roxone contemplaba un injerto de frutos comestibles, colocó las bandas voladoras en muñecas y tobillos. Voló a la presencia del rey.
Zhama vigilaba la construcción de señales de trafico inter -espacial.
Escucho el sonido del gong. Se colocó en la cámara de viaje.
Había que saber cerrar la puerta. Desaparecemos aquí, aparecemos allá.
Shalim meditaba, se sentía parte de un Sol. Vistió a su pensamiento de color lila y lo envió a representarlo.
El rey comento el problema con sus hijos. Había una emergencia en el planeta Tierra. Los seres de Atlántida habían enviado un llamado de auxilio.
Ragu: ¿Qué puede hacerse señor?
Rey: Enviar un grupo de valientes que adopten la forma humana.
Se hablo de preparar voluntarios. Experimentarían la: Cámara de luz 13, se convertirían en seres humanos.
Race: ¿No hay otra forma de ayudar?
Rey: Las frecuencias y vibraciones son diferentes. Hay que estar en el planeta Tierra. Ser uno de ellos.
Race: ¿Podríamos ir nosotros?
Rey: ¿Ir a la tierra mis hijos?
Ragu: Somos tu mejor equipo, padre.
Rey: Podría ser misión imposible.
Zhama: Nos has preparado con esmero. Tenemos especialidades diferentes. Unidos lo podremos lograr.
Race: Nos has mostrado la lucha por un ideal. Padre yo les enseñaría a amar.
Rey: No se aman ellos mismos, pequeña, desconocen su esencia divina, algunos son belicosos, tercos, verdaderamente difíciles.
Race: Papá, por favor
Shalim: Señor padre y rey mío: Permite que seamos el grupo de voluntarios que atienda la señal de emergencia del planeta Tierra.
Rey: Difícil será hacerlos regresar. El riesgo es enorme.
El rey guardo silencio por un momento. Los abrazo y les permitió ir.
Ragu: Gracias padre y señor, por confiarnos esta misión.
El Rey de Rayana comentó con la Reina Sabatina el deseo de sus hijos de integrar el equipo voluntario para apoyar al planeta azul en la vía láctea.
Reina: Les deseo lo mejor, hijos. Vayan. Observaré desde Rayana que cada uno de ustedes cumpla su misión.
Llegó el día de partir para despedirlos, la reina les entregó varios regalos:
Reina: Para mi hijo mayor, el invencible Ragu, mis Esencias Resucitadoras. La Espada Invencible de mi padre, mis Cartas de Valor y Lealtad.
Rey: Hijo mío, mostrarás en la Tierra el arrojo, la audacia, la lucha por la Luz.
Reina: Para el segundo de mis hijos el estudioso Shalim, el Pectoral de Metal Brillante.
Rey: Hijo mío, te encargaras de velar por la salud espiritual de los seres humanos.
Cuando logren penetrar en su interior y paren ese ruido del corazón y la mente.
Reina: Para el tercero de mis hijos Roxone, un Transformador Luminoso de Vegetales. Cápsulas de semillas. Mostraras los ciclos de cultivo lunar. Hijo mío, el alimento es enlace a
Dimensiones Superiores.
Roxone: Una pregunta. ¿No tienen domesticado los humanos algunas semillas y vegetales?
Rey: Árboles, semillas, vegetales. El maíz les fue dado por Quetzalcoatl. El trigo por los hermanos de Sirio.
Reina: Estas cápsulas que te entrego también dan conocimiento y alegría.
Rey: ¿Qué regalo especial tienes para Zhama, mi Reina?
Reina: Entrego a mi amado Zhama, la Esfera de Cálculos que trabaja con energía solar. También un Duplicador de Sonido para utilizar la voz para crear, construir, y cuando sea
necesario, destruir.
La reina le dijo a Zhama que podría dirigir la construcción de elevadas pirámides. Servirían de estudio astronómico, enlace cósmico, unas más como pista de aterrizaje. Indicarían las condiciones de la atmósfera, proporciones dimensionales del planeta Tierra y fuerza magnética. Con ello podrían ajustar los controles de las naves.
El acercamiento.
El rey contó a su familia que en la Tierra ya existían algunas pirámides. Hermanos de Sirio, Urano, Venus, Júpiter, Marte, habían dirigido la construcción de algunas.
La reina atrajo hacia si a la princesita Race.
Reina: Para ti, tierna niña mía, mi Anillo de Zafiro. Recibirás comunicación durante el sueño. Llevas la misión de amar.
Amarás todo. Como el Sol, no pregunta y da. Así amaras.
El equipo de voluntarios galáctico cerró el círculo de abrazo con sus padres. Dieron las gracias. Y gracias dieron, por la oportunidad de servir.
El Señor de las galaxias termino de hacer cálculos para el viaje. Abordaron la Nave Nodriza. Se lanzaron por el hiperespacio para acortar la ruta.
El Rey comentó sobre Atlantis [Atlántida]. Seres de raza roja, evolucionados y de poder.
La Nave Nodriza semejaba un lápiz gigantesco. Dentro era una ciudad en pequeño. En la parte derecha, había un piso completo para estacionar las naves de reconocimiento. Tenían forma de campana y podían llevar de uno a cinco tripulantes.
Había laboratorios enormes, bibliotecas, videotecas, salones para escuchar música, proyecciones y sonidos de todos los mundos y estrellas.
Era la nave del Señor de las galaxias de un cristal rarísimo. Vista de fuera parecía oro puro. Por dentro, había una visibilidad increíble.
Pantallas de todos tamaños para afocar con gran precisión todo lo que les interesaba, por mas pequeño que fuera.
El lado izquierdo de la Nave Nodriza semejaba un Palacio.

Estatuas de seres hermosos precursores de razas en un material parecido a las figuras de azúcar.
Race, con un comando blanco igual al de sus hermanos, llego hasta la cámara de mando.
Race: ¿Cómo se lleva a cabo la información y comunicación en el espacio sideral?
Shalim: Enviando mensajes a las bases receptoras y transmisoras que flotan en las rocas.
Race: ¿Que hay dentro de esas rocas que están suspendidas en el espacio?
Shalim: Pantallas, teléfonos mentales, señales de emergencia, cámaras iónicas para pasar a otros planos o dimensiones.
Una enorme galaxia apareció frente a ellos: la Vía Láctea, el planeta Tierra está en una de sus orillas. Pertenece a un pequeño sistema solar.
Race: ¿Cómo es tan fácil llegar a un punto distante del universo si no se ve trazado ningún camino?
Rey: Las naves en el cielo encuentran, como los barcos en el mar, corrientes cósmicas que les permiten deslizarse por ellas como un barco de vela. Aprovecharemos una marea cósmica para anclar. Enviaremos una nave de reconocimiento.
El planeta Tierra estaba ante sus ojos. Ya había una señal de tráfico en el continente africano y varias en el americano.
El rey hablo de la Pirámide de Keops erigida hacia muchos siglos.
El planeta Tierra estaba ante sus ojos. Ya había una señal de tráfico en el continente africano y varias en el americano.
El rey hablo de la Pirámide de Keops erigida hacia muchos siglos.

Rey: La construyeron, lo mismo que las otras dos pirámides, templos para el Dios Uno, el Sol, Aton. El primer grupo de voluntarios que llegaron a la Tierra, eran Ángeles.
Race: ¿Ángeles?
Rey: Uno de los mejores grupos. Ha sido de las misiones más arriesgadas casi como la de ustedes ahora.
Ragu: ¿Y que fue de ellos?
Rey: La experiencia de bajar a la densa materia fue tremenda, la mayoría perdió la memoria. Esperamos que antes que la Tierra entre en la IV y V dimensión, todos ellos estén listos para regresar a casa.
Ragu: ¿Se podría calcular la fecha?
Rey: Tiempo de la Tierra, para el año 2013. Nos encontramos ahora a miles de años antes.
El Señor de las galaxias explicó que en la Pirámide de Keops está marcado el volumen del planeta. Su altura señala la distancia que la separa del Sol. En Norteamérica estaban la mayoría de las señales de tráfico interespacial. Las bibliotecas de conocimiento cósmico y del planeta.
Antes de que Los Cuatro Galácticos y Race abordaran la pequeña nave que los conduciría a la Tierra, el Rey los llevó a la Cámara de luz 13 y se transformaron en verdaderos seres humanos.
Rey: Desde hoy sois seres humanos, portaos con dignidad, lealtad, fortaleza, valor, y afán de servir.
Race: Aceptamos el ser y penetrar a los reinos de la Tierra, al mineral, vegetal, animal, y humano.
Prometemos amarlos y elevarlos a las Dimensiones de Luz.
La nave Cobra, conducida por el comandante Ragu, penetró a la atmósfera por el polo sur.
Rey: Señor de los señores, te ofrezco lo mejor de mi mismo para que la evolución del planeta y los humanos se logre armónicamente.
FIN DE LA PRIMERA PARTE, CONTINUA...