Los Galacticos y Race
II PARTE
   
 

 

 

   En la Tierra y en Atlantis.

 

   La madre Tierra, como los bebes, está envuelta en una placenta húmeda y de gases. La biosfera nutre a todo ser viviente.

 

   La masa continental se ve desde afuera distorsionada. Parece reflejada en un espejo cóncavo.

  

   Las dos masas de Tierra separadas por los Océano Pacifico y Atlántico, habían sido una sola unidad. A base de movimientos de la corteza terrestre y de las placas tectónicas, se separaron hace millones de años.

 

   La mitad de la esfera terrestre descansa y duerme con una Luna brillante. La otra trabaja alumbrada por un Sol radiante.

 

   El meridiano de Greenwich divide a la Tierra en dos tiempos.

Los del oeste viven en el futuro. Los del este en el presente.

El tiempo se mide por las veces que pasamos a saludar al Sol de frente.

 

   En el calendario de Los Mayas se habla de 13 Constelaciones y de 13 Lunas de 28 días. 365 días con sus noches, la Tierra gira alrededor de su Sol, a gran velocidad, se sostiene en el espacio ejecutando giros y movimientos como trompo. Se balancea, se contrae, se expande. La Tierra es un ser vivo que respira y palpita.

 

  Sincroniza su corazón con el tuyo y te envía saludos, cada día.

 

   Nuestro Sol con su grupo de 10 planetas, planetoides, asteroides.

[Entre Marte y Júpiter, restos del planeta Maldek -Faetón] satélites, cometas, gira alrededor de su Sol, Sirio se mueve alrededor de Alcione acompañado de su familia. Todos los cuerpos y soles se desplazan girando como el cuento de nunca acabar.

 

   Los Cuatro Galácticos y Race, se comunican por última vez con su padre, El Señor de las galaxias:

 

   Voz 1:   Comunicación Nave Nodriza.

 

   Voz 2:   Adelante nave Cobra.

 

   Nave Cobra:   Solicitamos instrucciones para localizar Atlantis.

 

   Nave Nodriza:   Consulten relojes tiempo terrestre. Virar en 10 minutos a la derecha. Encontrar pirámide orilla del mar. Seguir al Norte 3 minutos. Perderemos comunicación. ¡Adelante y buena suerte!

 

   Nave Cobra:   Entendido Nave Nodriza. Cambio y fuera.

 

   La princesita Race estaba contenta. Impactada por el cambio físico de sus hermanos. Los veía y los volvía a ver deseaba gravar los nuevos rostros…solo tenían dos ojos.



 

   Race:   Casi no los reconozco. ¿Yo también estoy cambiada?

 

   Zhama:   Te sienta bien el ser humana.

 

   Shalim:   Te veo hermosa con pelo negro.

 

   Race:   ¿Por qué tengo miedo?

 

   Ragu:   Ese sentimiento no existe en Rayana.



 

   Zhama:   Es el miedo de la Tierra, creo que hay que sentirlo para dominarlo.

 

   Shalim:   Hermanita querida no pierdas tu paz.

 

   Los minerales, sales y químicos producen tierras de colores, de sabores, aromas diferentes. Los frutos, plantas, flores y seres que las habitan, son diferentes.

Las civilizaciones van de acuerdo al suelo, al agua, al clima, al valle, a la montaña, al desierto.

 

   Una pirámide Maya apareció ante sus ojos.

 

   Roxone:   Observatorio solar a la vista.


   La nave Cobra descendió para admirar de cerca las pirámides Mayas en el lado dos de la Tierra.

 

   Shalim:   Viraje a la derecha.

 

   El mar Atlántico cambió de color. De un azul intenso a un color plata.

En menos de tres minutos apareció Atlantis.

 

   Tierra roja, nubes rosadas. Un volcán cubierto de nieve, reflejaba un lago. Aterrizaron. Salieron de la nave.

 

   Ragu:   Espero que los señores de Atlantis recibieran la señal de nuestro padre. Sabrán que estamos aquí.

 

   Saliendo de una gruta del mar, aparecieron cinco seres caminando. Era la comitiva de bienvenida. Seres de piel roja, ojos negros, pómulos salientes. El cabello caía de la sien a los hombros, como una cortina. La parte de arriba, completamente calva.

 

   Saludaron con el saludo clave. Las palmas hacia fuera a la altura de los hombros, cruzaron los dedos pulgares en el nacimiento de la nariz.

   

      

 

   Atlante:   Bienvenidos, hermanos del espacio. Los llevaremos a nuestra ciudad en el fondo del mar. Nuestro rey los está esperando.

 

   Los Cuatro Galácticos y Race caminaron con ellos hasta una entrada subterránea. Dentro del mar, había domos de protección transparente sobre una ciudad maravillosa.

 

   Los hermanos galácticos estaban sorprendidos. No entendían la llamada de emergencia, todo parecía estar en armonía.

No esperaban encontrar en la Tierra una civilización tan adelantada.

 

   El Palacio Real estaba compuesto por cinco esferas de cristal, unidas al fondo de la plataforma, por un cilindro delgado.

La circulación por la ciudad, se realizaba a través de tubos y transportes veloces.

 

   Subieron al palacio por un elevador de agua.

 

   El Rey Atlante los recibió:

 

   Rostro amable. Delgado de figura. Cabello blanco hasta el hombro, ojos profundos, manos grandes.

 

   Rey Atlante:   Bienvenidos hermanos del aire.

 

   Ragu:   Recibe saludos de mi padre el Rey de Rayana. Te presento a mis hermanos. Estamos atendiendo a tu llamado.

 

   Rey Atlante:   Agradezco el saludo y vuestra presencia. ¿Aceptan un pequeño refrigerio?  

 

  El Rey Atlante hizo un ademán con la mano derecha. Aparecieron 6 sillas de cristal. En copas azules, un liquido de sabor agradable.

 

   Rey Atlante:   Han llegado a tiempo. Somos varias civilizaciones las que pretendemos servir al hombre.


  –Iniciaron los hermanos de Lemuria en el Pacifico.

Les mostrare en esta pantalla, la piedra cuadrada con un Sol de L2 rayos. Cada rayo representa un grupo cultural trabajando bajo la influencia y presencia de seres de planos o dimensiones diferentes.


    
Según el Rey Atlante, la Tierra era una escuela activa. Tenía intercambio de conocimientos, productos, vegetales, minerales y animales.

  

   Dijo que la Tierra tiene venas y arterias de comunicación, como un cuerpo humano.

 

   Ragu dijo al rey de Atlantis que en realidad, no encontraba el por que del llamado de emergencia.

 

   Rey Atlante:   Hermanos del aire, en un deseo de evolucionar, de darle a la Tierra un Súper Hombre, logramos obtener una maquina de elevada inteligencia de séptima y octava raya onda. El ser humano es una maquinaria viviente de sexta raya onda, capaz de realizar las mas grandes hazañas. Dispuesto está a amar, a sufrir, a luchar con valor por sus ideales.

 

   Explico el Rey Atlante que los seres maquinaria, androides, no estaban dispuestos a negarse a si mismos. Se sentían los amos de la Tierra.

 

   El peligro era que el hombre estaba a punto de ser desplazado. De convertirse en esclavo.

 

   Ragu sintió que era un problema de alto riesgo. ¿Cómo se habrían creado los androides? La contestación los dejo mudos.

 

   Había un pájaro –serpiente que emitía sonidos de alta frecuencia y materializaba a los androides.

    Además, existía clonación entre ellos. Miles de androides en Atlantis.



 

   Los Galácticos pidieron conocer al ave –serpiente, regalo de los Señores de Júpiter.

 

   Se transportaron a un edificio extraño. Más que extraño. Parecía una jaula gigantesca. Puertas electrónicas guardaban la entrada a la última cámara.

 

   Frente a ellos, el mas asombroso ser parecía un pájaro, espera, parecía serpiente. Serpiente –pájaro o pájaro –serpiente.

 

   Siux se llamaba, dinamizado con la energía del sol, los planetas y las lunas del sistema. Materializaba a los androides con sus cantos y sonidos de alta frecuencia.

 

   El extraño pájaro –serpiente se alimentaba con la voz humana de alta vibración. No podía ser escuchado por el oído común y corriente. Había que tener un corazón fuerte y bondadoso.

 

   El Rey Atlante comento que al iniciar las pruebas, parecía una investigación interesante. Después, los resultados fueron tremendos.

 

   El sonido que emitía Siux, unía la materia y creaba a los androides que se multiplicaban por miles.

Por supuesto que ellos no se sentían ligados a la madre Tierra y de ninguna manera dispuestos a sacrificarse por ella.

  

   El secreto de este sonido, estaba en la lengua.

 

   Si colocaba la lengua enrollada hacia arriba, se materializaba un androide de séptima raya onda. Si la lengua se enrollaba hacia abajo, se integraba materia de un androide de octava raya onda.

 

   Los seres maquinaria estaban más allá de la emoción, del  sentimiento, dotados de una inteligencia superior, manejaban conocimiento del futuro. Veían tan poquita cosa al hombre…

 

   Lo que sucedía en Atlantis, superaba la fantasía.

 

   El equipo de rescate de Rayana captó el porque de la llamada de emergencia.

 

   Se había lanzado la llamada de auxilio interespacial, porque la tierra y el hombre corrían peligro. Los seres maquinaria no podían sustituir y menos desplazar a los seres humanos.

 

   Salieron del edificio de Siux, conocieron, ya en el palacio del Rey Atlante, su primera misión en la Tierra.

 

   Rey Atlante:   Esta decisión ha sido tomada por todas las civilizaciones actuales. Debemos destruir a los androides. Destruir sus bases. Cueste lo que cueste.

 

   Race:   ¿Y los conocimientos?

 

   Rey Atlante:   Esa será vuestra segunda misión: llevar a la zona Maya, todos nuestros conocimientos, claves y símbolos.

 

   Las naves espaciales de Atlantis habían llevado hasta Venus a la población. Algunas fueron inutilizadas para que no fueran utilizadas por los androides.

 

   El comandante Ragu ofreció la nave Cobra para el Rey Atlante y sus consejeros.

 

   ¿Y Siux?

 

   Le paralizaron la lengua y lo dejaron en libertad.

 

   Los cuatro Galácticos y Race recibieron las ultimas instrucciones para montar y cargar el detonador mental que provocaría una reacción en cadena en las bases atómicas y sub atómicas de Atlantis.

 

  Un extraño pájaro -serpiente volaba sobre el Golfo de México.

 

   El Rey Atlante llevo a los hermanos de Rayana a abordar la nave Zonicar que los llevaría por debajo del mar, hasta la península de Yucatán.

 

   La nave Zonicar estaba en un embarcadero subterráneo. Era un submarino atómico. Quince metros de largo. La cabeza como ballena, todo de cristal. Ocho ventanillas redondas de cada lado.

 

   Zonicar era anfibio, aéreo y con una punta de diamante como de un delfín. Entraba al centro mismo de la Tierra.

 

   El Rey Atlante entrego documentos a Los Galácticos. Los abrazó, les dio las gracias y les deseo lo mejor.

 

   Trece sabios Atlantes abordaron la nave Zonica. Juraron no dar al hombre ningún conocimiento que pudiera destruirlo o destituirlo.

 

   Los Galácticos y Race abordaron el submarino Zonicar, inició el viaje. Inmersión…

  

   La nave Cobra se elevó con el Rey Atlante y sus consejeros.

 

   Momento de cargar el detonador mental.

 

   De pronto, Zonicar entro en una marejada increíble.

Por las ventanillas se pudo observar una explosión como hongo doble, naranja, como el de Hiroshima.

 

   Adiós a los androides.

 

   El hombre y las civilizaciones del planeta se habían salvado.

 

  

FIN DE LA SEGUNDA PARTE,
CONTINUA...